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Water and the Future of the San Joaquin Valley: Overview (in Spanish)

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Bechtel, Jr. Foundation, TomKat Foundation, el Departamento de Agricultura de los EE.UU., la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU., y Water Foundation El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín RESUMEN © 2019 Public Policy Institute of California Este reporte fue extraído de Water and the Future of the San Joaquin Valley (2019), que incluye detalles completos acerca de los métodos, datos, y fuentes. Esta publicación fue desarrollada con el apoyo parcial del Acuerdo de Asistencia No.83586701 otorgado por la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. (EPA por sus siglas en inglés) al Public Policy Institute of California. No ha sido revisado formalmente por EPA. Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente aquellas de la agencia. EPA no respalda ningún producto o servicio comercial. Esta publicación fue desarrollada con el apoyo parcial del Departamento de Agricultura de los EE.UU.(USDA por sus siglas en inglés) bajo el Acuerdo Cooperativo OCE número 58-011-17004, Leveraging USDA programs to support sustainable groundwater management in the San Joaquin Valley, para el análisis detallado de los programas USDA presentados en el Anexo Técnico F del reporte principal. Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente aquellas del Departamento. PPIC es una organización pública sin fines de lucro. No asume ni toma posiciones sobre ninguna propuesta electoral ni sobre ninguna legislación local, estatal o federal, y no respalda, apoya ni se opone a ningún partido político o candidato para puestos públicos. Secciones cortas del texto, que no excedan tres párrafos, pueden ser citadas sin permiso escrito siempre y cuando se le dé reconocimiento completo a la fuente. Las publicaciones de investigación reflejan las opiniones de los autores y no necesariamente reflejan las opiniones de aquellos que financian la investigación o del personal, directivos, consejo asesor, o junta directiva del Public Policy Institute of California Introducción El Valle de San Joaquín—la región agrícola más extensa de California y un contribuyente importante en el suministro de alimentos del país—está en un momento de grandes cambios. El valle produce más de la mitad de los productos agrícolas del estado. La agricultura de regadío es la principal fuerza económica y el mayor usuario de agua. Al igual que muchas regiones predominantemente agrícolas, el valle afronta significativos retos socioeconómicos, incluyendo un alto índice de desempleo y focos de pobreza rural extrema. Estos problemas aumentan cuando se resiente la economía agrícola. El estrés en el sistema de recursos hídricos del valle está aumentando. Los suministros de agua local son limitados, especialmente en la mitad sur de la región. Para regar sus cultivos, muchos agricultores usan agua importada del norte de California a través del Delta de los ríos Sacramento y San Joaquín. Pero en muchos lugares los agricultores también han dependido del sobreuso de agua subterránea—bombeando agua subterránea a un ritmo más rápido del que ésta se vuelve a reponer. Sequías más graves, aumento en las regulaciones para la protección de especies de peces nativos en extinción, y mayor demanda de importaciones del Delta por parte del sur de California han agravado la escasez del agua superficial. Mientras que el sobreuso ha sido un reto durante muchas décadas, el ritmo de bombeo de agua subterránea se ha acelerado, especialmente durante la sequía del 2012–16 (Figura 1). FIGURA 1 El sobreuso de agua subterránea en el Valle de San Joaquín se ha acelerado en años recientes Hacer frente a las disminuciones de las reservas de agua subterránea a largo plazo y la adaptación a sequías cada vez más severas son pasos esenciales hacia un futuro más próspero. La disminución crónica en los niveles de agua subterránea está dejando sin suministro a pozos de agua potable y de riego, aumentando la cantidad de energía requerida para bombear agua, perjudicando los ecosistemas, y reduciendo las reservas para hacer frente a sequías futuras. También causa que el suelo se hunda (fenómeno llamado subsidiencia), afectando a importantes infraestructuras en la región, incluyendo canales que transportan agua a través del estado. Estos problemas estimularon la promulgación en el otoño del 2014 de la Ley de Administración Sustentable de Agua Subterránea (SGMA, por sus siglas en inglés), la cual requiere que que los usuarios locales de agua vuelvan PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 3 Datos Breves a usar el agua subterránea de una manera sustentable para principios de la década del 2040. Con el mayor sobreuso de Población (8 condados): > 4 millones agua subterránea en el estado, el valle es el epicentro para la Crecimiento proyectado: 1.4 millones de nuevos residentes para el 2040 Producto interno bruto (GDP) (2015): Aproximadamente $160 mil millones/año implementación de esta ley. SGMA tendrá un amplio impacto en la agricultura del valle en los próximos años—y muy posiblemente implique la reducción de la superficie dedicada a aprovechamientos agrícolas. Proporción de producción agrícola de California que se origina en el valle: > 50% Además de la escasez de agua, el valle debe responder a varios problemas de calidad del agua. La región concentra problemas Uso de la tierra en el suelo del valle (2014):  Tierras cultivables irrigadas: > 5 millones de acres  Ciudades y suburbios: > 500,000 acres  Espacio abierto y pastizales: > 3 millones de acres graves de fuentes de agua insalubres: Más de 100 comunidades rurales tienen agua del grifo contaminada. Por lo tanto, se requieren con urgencia soluciones para remediar la contaminación del agua para consumo humano. Y los agricultores del valle deben tener en cuenta nuevos requisitos para proteger la calidad del agua subterránea de la acumulación de nitrógeno y sales, junto con los requisitos de  Humedales administrados: 130,000 acres Uso neto de agua (1988–2017 promedio):  Total: 16.7 millones acres-pies (maf), de los cuales: – Tierras cultivables irrigadas: 87% – Ciudades: 3% – Pastizales y humedales: 10% SGMA para equilibrar los suministros y las demandas de agua. En estos tiempos cambiantes, la gestión de la tierra y del agua presentan retos complejos para la región. Actualmente, la mayor parte del suelo del valle se maneja para producción intensiva de cultivos y muchas especies nativas están disminuyendo. La gesión de las tierras y del agua está con frecuencia limitada por la protección de especies en extinción y las acciones requeridas para ayudar a que las especies se Estadísticas de agua subterránea: recuperen. Los suministros de agua para los ecosistemas de  Sobreuso neto (1988–2017 promedio): 1.8 maf agua dulce de la región se pueden distribuir de forma más eficiente y efectiva. Y para lograr un equilibrio de agua  Cuencas sujetas a SGMA: 15 subterránea los terrenos en barbecho deberán ser gestionados  Agencias de sustentabilidad del agua subterránea: > 120 cuidadosamente. Reducir el polvo y la maleza para proteger la calidad del aire y los terrenos agrícolas cercanos es imperativo. Al mismo tiempo, existe un potencial para usar los terrenos en barbecho con el fin de lograr otros beneficios, tales como la recarga de agua subterránea y mejora del suelo, y la mejora de los ecosistemas. Los agricultores y los residentes del valle tienen antecedentes de adaptarse creativamente a las dificultades y a las condiciones cambiantes. Aun y cuando hay grandes desafíos por delante, las soluciones están al alcance. Esto requerirá un gran incremento en la cooperación y la coordinación entre un creciente círculo de partes interesadas en la región, así como el apoyo estatal y federal. Buscar soluciones que resulten en múltiples beneficios aumentarán las posibilidades de éxito en general. La región entera, y California en su conjunto, pueden beneficiarse de enfoques rentables que apoyen la economía agrícola del valle a la vez que se mejora la salud pública y el medio ambiente natural. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 4 Equilibrando los Suministros y Demandas de Agua Para cerrar el déficit de agua subterránea, las agencias de sustentabilidad del agua subterránea (GSAs por sus siglas en inglés) en las cuencas sobreexplotadas tendrán que aumentar sus suministros, reducir sus demandas, o usar alguna combinación de estos dos enfoques. Se están considerando una variedad de opciones, pero es probable que no sean igualmente efectivas o prácticas. Nuestro análisis resalta los enfoques más prometedores. Ampliar los Suministros El desarrollo de nuevos suministros está limitado por una variedad de factores, incluyendo el costo. Encontramos que la mayoría de los agricultores del valle no están dispuestos a pagar más de $300–$500/acre-pie por nuevos suministros de agua a largo plazo. Las mejores opciones son:  Capturar más escorrentía local. Capturar y almacenar agua adicional proveniente de grandes tormentas tiene el mayor potencial. En particular, recargar el agua subterránea puede proporcionar nuevos y considerables suministros a un costo que los agricultores estarían dispuestos a pagar. La coordinación del manejo del almacenaje del agua de superficie y subterránea puede ayudar a incrementar la capacidad general de almacenar agua. Aunque la construcción de la propuesta Represa Temperance Flat también pudiera ayudar, parece que su costo sería mayor del que los agricultores estarían dispuestos a pagar.  Manejar el sistema de forma diferente para aumentar las importaciones de agua. Las grandes inversiones para aumentar las importaciones tienen un potencial limitado para ayudar a la agricultura del valle. La mayoría del agua de California WaterFix y la ampliación propuesta de algunas represas beneficiaría al Área de la Bahía y al sur de California. Estas opciones también son relativamente costosas para los agricultores del valle. Sin apoyo federal o estatal, ampliar la Represa Shasta—lo cual beneficiaría principalmente a los agricultores del valle—es probablemente también muy costoso. En vez de depender de dichos proyectos, establecer un manejo más coordinado de la red general del Valle Central de embalses de agua de superficie y subterránea parece ser una mejor opción. Esta estrategia aumentaría significativamente la capacidad, produciendo casi la mitad de agua nueva que construir una represa nueva en Temperance Flat, a un costo mucho más bajo.  Usar ahorro urbano para apoyar el crecimiento de la población. Nuevas leyes estatales requieren que las ciudades y los suburbios reduzcan el uso de agua por persona. Estos ahorros pueden apoyar el crecimiento de la población—reduciendo así la competencia con la agricultura del valle por los escasos suministros de agua. Sin embargo, los agricultores no deben esperar que ahorros significativos de agua urbana estén disponibles para la agricultura del valle. Gestionando la Demanda Los nuevos suministros de agua disponibles para la agricultura del valle pueden satisfacer sólo cerca de la cuarta parte del desequilibrio regional a largo plazo de agua subterránea. En 1.8 millones de acre-pies por año, ese déficit es sustancial. Esto significa que las reducciones en el uso de agua para agricultura tendrán que cubrir la mayoría del déficit de agua subterránea. Las mejores opciones son:  Reducir el uso de agua para la agricultura. El cambio a cultivos que usan menos agua y barbechar los terrenos de cultivo son las mejores formas de reducir el uso de agua. En contraste, mayor eficiencia en la irrigación (e.g., cambiar de riego por inundación a riego localizado) generalmente reduce la cantidad de agua que se aplica a la tierra, pero no el uso general de agua. Esto es porque la mayoría de agua de irrigación que no es consumida por las plantas regresa a los ríos o recarga los acuíferos—donde puede ser usada nuevamente. Inversiones en eficiencia en la irrigación seguirán siendo valiosas por otras razones— incluyendo la protección de la calidad del agua. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 5  Ampliar los intercambios de derechos de agua. Al darle a los agricultores mayor flexibilidad, los intercambios de derechos de agua pueden reducir los costos de transición hacia el uso sustentable de agua subterránea. Si los agricultores no tienen flexibilidad para intercambiar derechos de agua o adaptar las opciones de cultivos, acabar con la sobreexplotación de los acuíferos sin nuevos suministros requiere barbechar 780,000 acres y causaría pérdidas de aproximadamente $3,500 millones al año. En un caso más probable en que los agricultores puedan escoger sus cultivos con mayor flexibilidad y intercambiar el agua superficial y subterránea sólo dentro de las cuencas locales de agua subterránea, el acabar con el sobreuso sin nuevos suministros de agua requiere barbechar 750,000 acres y causaría pérdidas de aproximadamente $2,000 millones al año. Cuando el intercambio de derechos superficiales de agua se extiende a nivel del valle, los agricutores en el sur comprarían algo de agua del norte, donde es más abundante (Figura 2). Esto reduciría aún más la necesidad de barbechar los cultivos más rentables de frutas, nueces, y vegetales. El resultado neto sería pérdidas mucho más bajas de ingresos por cosechas. En general, la disminución del Producto Interno Bruto (GDP, por sus siglas en inglés) y el empleo sería cerca de una tercera parte más baja con cuando los intercambios de derechos de agua son a nivel del valle que cuando son sólo a nivel de cuenca local. FIGURA 2 Los intercambios de agua superficial en el valle reducirían los recortes en agua subterránea en el sur del valle NOTAS: Puesto que los agricultores deben aplicar más agua de irrigación a sus campos que la cantidad que consumen sus cultivos, el acabar con el sobreuso a largo plazo de 1.8 maf/año requerirá un recorte de bombeo de 2.5 maf/año. El recorte de agua subregional subterránea con uso inflexible de agua sería igual que con comercialización de agua local. El Portafolio Óptimo Un enfoque basado en un portafolio para equilibrar los suministros y demandas de agua—combinando estrategias rentables de suministro y comercialización de agua para ayudar a los agricultores a gestionar las demandas—es lo más prometedor. Este enfoque combinado disminuiría la necesidad de barbechar terrenos en más de una cuarta parte, de 750,000 acres a 535,000 acres. Las pérdidas en el GDP anual regional en cultivos y actividades relacionadas (lácteos, carne, y procesamiento de alimentos) disminuirían—de $2,100 a $1,300 millones (37% más PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 6 bajo). Las pérdidas anuales de empleos también disminuirían— de 21,000 a 13,000 (40% más bajo). Con este portafolio, el GDP y las pérdidas de empleos equivalen aproximadamente el 4 por ciento de la economía agrícola actual, y menos del 1 por ciento de la economía regional total. Acciones Prioritarias Evaluar las necesidades de infraestructura y modernizar las operaciones. Ampliar la infraestructura local y regional para el transporte de agua podría ser necesario para facilitar la recarga y aprovechar al máximo las oportunidades de intercambio de agua. La subsidiencia—hundimiento de los terrenos—por exceso de bombeo de agua subterránea ha reducido la capacidad de dos de las principales arterias de transporte de agua en el valle: el Canal Friant-Kern y el Acueducto de California. Estas reducciones limitan la capacidad de mover agua de la parte norte más húmeda al sur más seco. Inversiones en una nueva conducción este-oeste del tipo del Canal Cross Valley del Condado de Kern, podrían también estar justificadas. También existe la necesidad de reconsiderar las operaciones de infraestructura para maximizar el potencial de almacenamiento de agua superficial y subterránea. El análisis de nuevas oportunidades de embalses superficiales debe ser considerado en este contexto. Las operaciones de represas se deben actualizar para trabajar con tecnología avanzada de pronósticos meteorológicos y que pueden tomar en cuenta el clima cambiante. Las agencias estatales y federales serán colaboradores esenciales en estos esfuerzos, pero las entidades regionales y locales que poseen y operan infraestructura de almacenamiento y transporte deberían jugar un papel importante en la evaluación de los problemas y del potencial de la capacidad del sistema. Incentivar la recarga en los terrenos agrícolas. Una de las formas menos costosas para ampliar la recarga es esparciendo agua en terrenos adecuados cuando existe un exceso de caudal en los ríos y arroyos. Esta estrategia tiene gran potencial, pero aún está en la etapa inicial de adopción. También se podría incentivar a los agricultores para recargar en sus tierras a cambio de un “crédito SGMA”—por ejemplo, la capacidad de bombear en el futuro algo de esta agua recargada. Las GSAs deberían desarrollar sistemas crediticios en agua o en dinero. Esta acción requerirá el establecimiento de sistemas más formales, estandarizados de contabilidad del agua y de presupuestos de agua subterránea. Desarrollar reglas de intercambios de derechos de agua locales. Los distritos locales de agua y las GSAs tendrán que desarrollar una cultura de comercialización sana, con reglas que garanticen transparencia e imparcialidad. Para la comercialización de agua subterránea local dentro de las cuencas—una nueva oportunidad con SGMA—una contabilidad formal y asignaciones de agua subterránea para usuarios individuales serán también esenciales. Clarificar cuánta agua hay disponible para recarga. La Comisión Estatal del Agua debería desarrollar un proceso simple, rápido para permitirle a los usuarios de agua capturar agua superficial durante épocas de crecidas cuando existe disponibilidad. Más allá de los aspectos legales de crear nuevos derechos para agua de recarga, el estado debe también desarrollar una forma simple, rápida para determinar el momento en que el caudal de los ríos locales exceda el agua requerida para el medio ambiente y los usuarios río abajo. Facilitar las aprobaciones para proyectos de intercambio y bancos de agua. Las limitaciones en la infraestructura de transporte se ven agravadas por dificultades para obtener los permisos estatales y federales para la intercambios de agua de superficie y los bancos de agua subterránea. Aunque es importante garantizar que la comercialización y el almacenaje de agua en los acuíferos no perjudiquen a otros usuarios de agua o al medio ambiente, es difícil recibir aprobaciones para estas actividades en forma oportuna. Se necesitan nuevos enfoques administrativos para simplificar el proceso de aprobación—tales como revisiones programáticas ambientales y preaprobaciones para algunos tipos de intercambios. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 7 Coordinar para maximizar beneficios. Para obtener los mayores beneficios de la recarga, la comercialización, y otras herramientas, las entidades locales tendrán que colaborar tanto a nivel interno en cada cuenca, como entre las diferentes cuencas. Esto requerirá superar la fragmentación: el valle tiene actualmente más de 120 GSAs para sus 15 cuencas de agua subterránea. Los esfuerzos conjuntos para almacenar agua subterránea con otras partes interesadas permitirán que la recarga ocurra en las áreas más adecuadas y podría ayudar a distritos con condiciones deficientes de recarga a equilibrar sus cuentas de agua subterránea. El proceso generalmente requiere que las partes interesadas tengan una conexión física a través de un acuífero o transporte compartido. Haciendo Frente a los Retos de Calidad del Agua Subterránea La mala calidad del agua subterránea afecta los suministros de agua potable en comunidades rurales desfavorecidas, reduce la prosperidad a largo plazo, y degrada los ecosistemas. California ha sido líder a nivel nacional en el intento de hacerle frente a estos problemas, con un conjunto de nuevas regulaciones adoptadas durante la década pasada. SGMA también requiere que las GSAs protejan la calidad del agua al mismo tiempo que equilibran los suministros y demandas de agua subterránea. Los interesados tendrán que manejar conjuntamente la cantidad y la calidad del agua para aprovechar las sinergias y evitar consecuencias imprevistas. La coordinación será complicada porque los diferentes programas son realizados por numerosas entidades locales y regionales cuyas líneas de responsabilidad y fronteras geográficas no están claramente alineadas. Suministrando Agua Segura y Confiable Dato Breve Los contaminantes comunes del agua potable en el valle incluyen nitrato— proveniente principalmente de la agricultura —y El valle tiene más de la mitad de todos los sistemas públicos de agua en California que no cumplen los requisitos de calidad del agua, aunque sólo tiene el 10% de la población del estado. muchos otros contaminantes—tales como arsénico, el cual ocurre en forma natural. Las comunidades más grandes han logrado en su mayoría suministrar agua segura para beber. Pero muchas comunidades rurales pequeñas y desfavorecidas no tienen la capacidad financiera, técnica, y administrativa para hacerle frente a los problemas de calidad del agua. Las soluciones— especialmente el tratamiento—son usualmente muy costosas para las comunidades más pequeñas. Algunos de los residentes del valle que dependen de pozos domésticos o comunitarios poco profundos también sufren escasez de agua potable, debido a que estos pozos son propensos a agotarse al declinar los niveles de agua subterránea. El problema es peor durante sequías, cuando los agricultores bombean más agua subterránea. Acciones prioritarias Apoyar soluciones para la crisis del agua no potable. Ofrecer economías de escala a pequeños sistemas de agua muestra el mayor potencial. Esto incluye la consolidación con sistemas más grandes—o hacer otros acuerdos institucionales para agregar sistemas más pequeños y promover el intercambio de recursos técnicos, financieros, y administrativos. Nuevas regulaciones requerirán que las actividades agrícolas y urbanas que realizan vertidos suministren soluciones de agua potable a las áreas más afectadas por el nitrato. Los condados, los sistemas PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 8 urbanos de agua, y las organizaciones no lucrativas locales también tendrán que colaborar con las comunidades rurales afectadas y contribuir con conocimientos técnicos y administrativos. Mitigar pozos secos. Para aliviar las dificultades en la economía regional, la mayoría de GSAs probablemente implementarán SGMA mediante reducciones graduales en el exceso de bombeo hasta el 2040. Como resultado, es probable que sigan disminuyendo los niveles de aguas subterráneas. Reglas flexibles que permitan más bombeo durante sequías podrían también beneficiar la economía regional, pero causarían que los niveles de agua subterránea disminuyan aún más. Las comunidades rurales con pozos de poca profundidad y viviendas con pozos domésticos serán las más afectadas. Las GSAs deberían desarrollar planes para anticipar estos problemas, mapear pozos con mayor probabilidad de ser afectados, y emplear estrategias para garantizar que las comunidades rurales no pierdan el suministro de agua potable. Las agencias estatales y de los condados deberían apoyar este esfuerzo de planificación. Garantizar financiación para agua potable. Existen fondos disponibles para inversiones de capital por parte de varios programas estatales y federales. Pero un reto clave para las comunidades que no tienen agua potable es la falta de financiación para apoyar las operaciones en curso y el mantenimiento de sus sistemas de agua, especialmente cuando estas necesitan nuevas plantas de tratamiento. Varios proyectos de ley han sido propuestos en la legislatura de California para cerrar esta brecha, pero aún no se ha logrado una solución duradera. Es necesario el liderazgo estatal para establecer una fuente de financiación confiable. Gestionando los Contaminantes Prolongados La contaminación proveniente del nitrato y las sales es un gran reto para el valle. El nitrato en el agua potable es una gran preocupación para la salud pública, y la productividad agrícola está amenazada por la acumulación de sales en el agua subterránea y los suelos. Sin embargo, el manejo de estos contaminantes es costoso. Se debe encontrar un balance entre proteger los recursos del agua y la tierra a largo plazo y mantener la viabilidad de la producción agrícola en el presente, al mismo tiempo en que se garantizan soluciones para asegurar que haya agua potable segura. Nitrato: La calidad del agua potable está especialmente amenazada por el nitrato, que proviene principalmente de décadas de fertilización de los terrenos de cultivo con fertilizantes inorgánicos de nitrógeno y estiércol de vacas Dato Breve lecheras. Los cambios en las prácticas de agricultura pueden reducir la contribución permanente (carga) de nitrógeno a los Los terrenos para lecherías representan sólo el 6% de las tierras del valle, pero el 88% de las tierras con la mayor contribución de nitrógeno al agua subterránea. suelos y al agua subterránea. Pero esto casi nunca limpia los pozos contaminados actuales, ya que la mayoría de la contaminación actual por nitrato es un legado de actividad agrícola anterior. El problema central de la política pública es equilibrar los costos y los beneficios al reducir mayor degradación. Para los cultivos que abastecen a las lecheras—que utilizan gran volumen de estiércol, especialmente en el cultivo del maiz—las soluciones han sido difíciles y costosas (Figura 3). Si los costos de prevención de contaminación son mayores que los beneficios sociales generales, los reguladores tienen cierta flexibilidad para permitir prácticas que continúen degradando la calidad del agua. En esta región agrícola podría ser preferible continuar aspirando a limitar nuevas cargas de nitrógeno al mismo tiempo que se garantizan soluciones de agua potable segura a través de otros caminos, incluyendo tratamiento o buscando fuentes alternativas de agua. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 9 FIGURA 3 La carga de nitrógeno es particularmente alta en terrenos de cultivo fertilizados con estiércol de vacas lecheras NOTA: El Valle de San Joaquín es la parte sur del Valle Central, incluyendo las regiones hidrológicas del Río San Joaquín y el Lago Tulare. Sales: Los agricultores y los reguladores también deben encontrar un equilibrio entre manejar las sales en el agua subterránea y los suelos, las cuales provienen de una variedad de fuentes, incluyendo importaciones de agua del Delta relativamente salinas. Las sales reducen el rendimiento de los cultivos y pueden resultar al final en tierra inadecuada para la agricultura. Enfoques rentables son claves. Un conjunto de soluciones incluye adaptar la actividad agrícola a los aumentos en acumulación de sales en el agua subterránea y los suelos (e.g., adoptar prácticas agrícolas Dato Breve que reduzcan el daño a los cultivos, tolerando reducciones constantes en el rendimiento de los cultivos y opción en áreas de alta salinidad, y retirar de uso a algunas tierras). Otro conjunto de soluciones incluye hacer inversiones para reducir la acumulación de sal (e.g., reducir las importaciones de sal, Cerca de 250,000 acres de tierra agrícola en el valle ha sido retirada debido a la acumulación salina en los suelos, y otros 1.5 millones de acres se consideran deteriorados por la sal. confiscar las sales en ciertas partes del valle, o exportarlas fuera del valle a través de costosa desalinización y drenaje). Ambos enfoques reducen la rentabilidad de la agricultura. Debido a los altos costos de remover la sal del valle, acciones de adaptación—incluyendo el eventual retiro de las tierras deterioradas por la sal—pueden ser la opción preferida para muchos agricultores. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 10 Gestión Orientada a la Calidad y la Cantidad El manejo de la calidad y cantidad del agua puede converger, pero también puede entrar en conflicto. Un ejemplo de posible sinergia es dejar inactiva la tierra para logar el balance del agua subterránea, lo cual puede ayudar a manejar las tierras afectadas por la sal. La herramienta con el mayor potencial para aumentar los suministros de agua—la recarga de acuíferos—presenta algunos conflictos con las metas de calidad del agua si no se maneja adecuadamente. Bajo ciertas condiciones, la recarga puede acelerar la migración de químicos en el suelo (especialmente nitrato) afectando la calidad del agua potable, al menos por un tiempo. Sin embargo recargar con agua de alta calidad—con caudales de crecidas de los ríos de la Sierra—también ofrece posibilidades para mejorar la calidad del agua subterránea. Un enfoque efectivo de recarga, por lo tanto, no sólo debe identificar las tierras más adecuadas para recarga pero también considerar otros factores que pudieran afectar la calidad del agua. Dato Breve Cerca de la mitad de la tierra agrícola del valle es apropiada para recarga directa. Cerca de una carta parte de terrenos adecuados están sembrados con “cultivos limpios” que usan poco o ningún fertilizando de nitrógeno. La otra mitad de los terrenos apropiados requieren manejo cuidadoso de fertilizante. Acciones Prioritarias Coordinar el manejo de calidad y cantidad de agua. Para evitar perjudicar la calidad del agua, las GSAs deben consultar con varias entidades responsables por la calidad del agua subterránea. La coordinación temprana con asociados claves podría ayudar a que las GSAs desarrollen proyectos de recarga que reduzcan el daño—y aún mejorar la calidad del agua cerca de comunidades locales vulnerables. También existe la posibilidad de coordinar la inactividad de tierras para reducir el uso de agua y para manejar la salinidad. Implementar nuevas tecnologías para manejar los contaminantes, especialmente para las industrias lecheras. La agricultura del valle necesitará mejoras constantes en tecnologías y prácticas para manejar el nitrógeno y las sales. La industria de lecherías—un gran sector económico—enfrenta grandes retos en el manejo de estiércol, el cual causa contaminación del aire y emisiones de gases de efecto invernadero además de nitrato en el agua subterránea. La industria de lecherías del valle produce suficiente estiércol para fertilizar una proporción significativa de las tierras de cultivo del estado, pero el estiércol es pesado para transportar y difícil de aplicar con precisión. Se requieren avances para desarrollar productos seguros, rentables, basados en estiércol que pueden ser comercializados a otras granjas. Ofrecer flexibilidad regulatoria. Para facilitar la recarga y mantener la viabilidad de la agricultura del valle, los reguladores estatales y federales de la calidad del agua deben permitir cierta carga constante de nitrógeno y sal siempre y cuando los impactos en los suministros de agua potable en comunidades rurales sean mitigados. Este enfoque es consistente con el nuevo plan de regulaciones regional. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 11 Fomentando las Transiciones Beneficiosas de Agua y Usos del Suelo Hacerle frente de manera efectiva a la escasez de agua y los cambios resultantes en los usos del suelo en el Valle de San Joaquín ofrece oportunidades de hacer buen uso de las tierras que dejarán de aprovecharse agrícolamente—y obtener el mayor beneficio posible de los limitados recursos de agua. Enfoques orientados a la gestión de agua con múltiples beneficios pueden aumentar la recarga de agua subterránea y mejorar la calidad del aire y del agua. También pueden promover suelos saludables, nuevas oportunidades recreativas, protección adicional contra inundaciones, mejorar hábitats, y nuevas fuentes de ingresos para los propietarios privados de tierras que participan en el manejo orientado a la conservación. Un enfoque llamado “ecología de reconciliación” ofrece oportunidades para mejorar el medio ambiente natural a la vez que maneja los cambios que afectarán al valle. En vez de enfocarse exclusivamente en proteger o restaurar áreas naturales, la ecología de reconciliación enfatiza estrategias que aumentan el valor del hábitat para plantas nativas y animales que viven fuera de las áreas tradicionalmente protegidas. También es prometedor para reducir conflictos por el Dato Breve uso del agua y de la tierra para ecosistemas y especies. Adoptar este enfoque requerirá que las partes interesadas en el valle participen en una planeación más amplia y más integral El Valle de San Joaquín tiene una de las mayores concentraciones de especies en peligro de extinción de los EE.UU. que no se ha visto antes. Posibles Usos de la Tierra Inactiva Aún con inversiones en nuevos suministros de agua, lograr la sustentabilidad del agua subterránea requerirá retirar de producción más de medio millón de acres de tierra de cultivo con irrigación. Por diseño, estas tierras tendrán poco o ningún uso continuo de agua. Los posibles usos de la tierra previstos bajo el actual proceso de planeación incluyen energía solar y restauración con múltiples beneficios de algunos ecosistemas ribereños, humedales, y ecosistemas de desiertos. Pero aún si estas metas relativamente ambiciosas se logran durante las próximas dos décadas, esto sólo representa una tercera parte de toda la tierra que posiblemente se deje sin cultivar (Figura 4). Manejar con éxito esta transición requerirá ampliar el esfuerzo de planeación para identificar estrategias que puedan producir los mayores beneficios para toda la tierra inactiva. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 12 FIGURA 4 La tierra que es retirada de producción excederá considerablemente la superficie considerada en los procesos actuales de planeación. Los siguientes son nuestras estimaciones aproximadas para posibles usos de las tierras inactivas:  Ampliar la energía solar. Posiblemente hasta 50,000 acres en el Valle de San Joaquín podrían ser usados para desarrollo solar, dado el nuevo compromiso del estado de suministrar toda la electricidad de fuentes libres de carbono para el 2045. Sin embargo, no todo el desarrollo solar ocurrirá en terrenos de cultivo inactivos; algunos posiblemente usarán pastizales sin irrigar. La energía solar representa una de las pocas opciones para generar ingresos no agrícolas significativos en tierras retiradas para ahorrar agua. Esfuerzos recientes muestran que también es posible manejar estas tierras ecológicamente favorables a la vida silvestre.  Reducir el riesgo de inundaciones y ampliar los corredores ribereños y llanuras inundables. Algunas tierras retiradas—posiblemente 20,000 acres—podrían ser apropiadas para proyectos con múltiples beneficios que cumplan esas metas. Estas tierras serían intensamente manejadas para restaurar el hábitat para peces y vida silvestre, similar a las actuales llanuras inundables restauradas a lo largo del río San Joaquín.  Crear humedales intermitentes. Se están realizando esfuerzos para mejorar la seguridad del suministro de agua para los humedales administrados del valle, pero es poco probable que su área aumente significativamente. Sin embargo, existen oportunidades para aumentar las áreas dedicadas a recarga, similar al Banco de Agua de Kern, el cual también sirve como humedal intermitente— posiblemente 20,000 acres. A diferencia de la recarga en tierra agrícola activa, las áreas dedicadas a recarga reducen el uso de agua para agricultura.  Recuperar el desierto de San Joaquín. El plan de recuperación para este ecosistema único prevé hasta 80,000 acres para hábitat de manejo intensivo. Esta cantidad permitiría la persistencia, si bien también la recuperación, de especies desérticas en peligro de extinción. El plan es ambicioso; hasta la fecha, solo pequeños pedazos de este hábitat han sido restaurados.  Manejar otros terrenos inactivos. La mayoría de tierra restante (365,000 acres o más) excede el alcance de estos planes de energía y restauración de hábitat. Parte de esta superficie podría dar cabida a nuevas viviendas o desarrollos industriales—si dependen del ahorro urbano para cumplir con sus necesidades de agua. Pero mucho podría dejarse inactivo con poca consideración a posibles beneficios o impactos para el valle, creando problemas con polvo, maleza, y plagas. La planificación proactiva podría reducir los impactos negativos y brindar beneficios para la salud del suelo y el almacenaje de carbono, así como hábitat si las tierras se manejan como un sistema de corredores de vida silvestre. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 13 Esta mezcla de usos futuros de la tierra no será fácil de conseguir. La configuración del paisaje—y los beneficios de las tierras inactivas—dependerán de cómo y dónde se retiren las tierras. También habrá que tomar decisiones entre retirar permanentemente terrenos de cultivo o barbechar los terrenos en rotación por periodos más cortos. De cualquier manera, lograr múltiples beneficios para estas tierras—en términos de almacenaje de agua, salud pública, y el medio ambiente natural—dependerá del nivel de administración y coordinación. Reducir los costos de administración será importante, considerando la escala de este esfuerzo y los limitados recursos disponibles. Los costos de administración de la tierra posiblemente aumentarán con enfoques orientados hacia la conservación, incluyendo aquellos que mejoran la salud del suelo o que se enfocan a la restauración de especies nativas. Pero al ofrecer una variedad de beneficios, los enfoques orientados a la conservación también pueden incrementar los ingresos provenientes de varios programas de administración de recursos. La administración del agua del valle y los recursos de la tierra para beneficiar a la gente y a la naturaleza no tendrá que partir de cero. Pero hacer que funcione bien requerirá nuevas formas de pensar, la aplicación creativa de las herramientas existentes, y algunos cambios regulatorios. Acciones Prioritarias Desarrollar un plan integral de usos del suelo. Será esencial un esfuerzo para muchas decisiones claves sobre el uso de la tierra, un esfuerzo más amplio de planeación del que actualmente existe. Esto significará involucrar a los departamentos de planeación de las ciudades y condados, GSAs, agricultores, negocios y grupos comunitarios, organizaciones ambientales sin fines de lucro, y reguladores. La planeación coordinada a múltiples niveles—cuencas de agua subterránea, condados, y la región—será crítica para la protección de tierras aptas para recarga y considerar qué tierras pueden proteger mejor la calidad del agua subterránea. Y debido a que la mayoría de los procesos ecológicos operan a escala regional, las decisiones de restauración se toman mejor a nivel regional. Recomendamos la creación de una autoridad que incluya a múltiples condados que abarque toda la región y reciba financiación de fuentes estatales y locales para sus actividades. Planear y manejar el agua para los ecosistemas en forma distinta. Se necesita también planeación regional a nivel de cuencas para manejar más eficiente y efectivamente el agua escasa para los ecosistemas de agua dulce del valle. Otorgar a los ecosistemas un presupuesto de agua que sea manejado como un derecho de agua es un enfoque promisorio. El agua en este presupuesto podría ser manejada, almacenada, y negociada en forma flexible. Esto permitiría a los administradores del medio ambiente prepararse para una sequía y tener activos para responder. Los humedales del valle manejados—que tienen una asignación de agua—ofrecen un prototipo para este enfoque. Acuerdos negociados que involucren a múltiples partes interesadas pueden ser una buena forma de desarrollar e implementar este enfoque para los ríos locales y el Delta; sacando partido del potencial para soluciones creativas que van más allá de los requisitos de las agencias reguladoras. Aumentar la flexibilidad regulatoria. Para promover el manejo creativo y favorable de las transiciones en el uso del agua y la tierra, las partes necesitan más flexibilidad para el diseño e implementación de proyectos. Las agencias estatales y federales deberían de fomentar la adopción de procesos amplios de planeación tales como planes de conservación de hábitat, facilitar el proceso de permisos para restauración, relajar las restricciones para el retiro de tierras agrícolas óptimas, y promover el uso de “acuerdos safe harbor” para proteger a los agricultores participantes en el manejo del hábitat de sanciones regulatorias si sus tierras inactivas atraen especies en peligro de extinción. Ofrecer incentivos y financiación. Una serie de fuentes de financiación podrían ser usadas para apoyar los esfuerzos de conservación de tierras y agua, incluyendo tarifas al agua, tierra, y uso de energía, así como también subsidios federales y estatales y créditos fiscales. La nueva ley agrícola federal tiene gran potencial a este PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 14 respecto. Proponemos el desarrollo de una nueva colaboración estatal-federal para financiar el retiro y restauración de terrenos. Dichos programas pueden ofrecer a los agricultores incentivos financieros para participar en esfuerzos coordinados. Otros incentivos locales—tales como mantener el crédito de agua asociado con la tierra—también serán importantes para muchos agricultores. Ampliar la asistencia técnica y el apoyo a la investigación. Existen muchas preguntas abiertas sobre la restauración en la escala prevista bajo SGMA. La asistencia técnica por parte de agentes externos honestos tales como distritos de conservación de recursos, entidades ambientales sin fines de lucro, y asesores estatales y federales pudieran ser invaluables—pero actualmente no se cuenta con fondos suficientes. Los gobiernos estatal y federal deberían también apoyar la investigación sobre temas importantes para guiar la conservación y el manejo de los terrenos inactivos. Manejando el Cambio para un Valle Próspero y Saludable Los agricultores y los residentes del Valle de San Joaquín han demostrado en el pasado la capacidad y la voluntad para innovar y adaptarse a condiciones cambiantes. El reto actual es encontrar formas prácticas para afrontar los problemas de escasez de agua y mejorar la calidad para proteger la salud pública, manteniendo la prosperidad económica, y mejorando el medio ambiente natural. La economía local ha sido profundamente dependiente de la agricultura de regadío por más de un siglo. Para continuar por un camino próspero para el siguiente siglo se requerirá equilibrar las cuentas de agua subterránea, responder a las preocupaciones sobre calidad del agua, y aprovechar las oportunidades para obtener múltiples beneficios para las personas y la naturaleza aprovechando al máximo los limitados recursos hídricos y las tierras que dejen de ser cultivadas. Posiblemente uno los mayores retos de la región es el desarrollo de nuevos enfoques cooperativos para aprovechar estas oportunidades. Las soluciones a los problemas del valle no encajan claramente en los límites políticos e institucionales tradicionales. Los problemas son complejos, y muchos participantes tendrán que involucrarse en las soluciones. Abordar el conjunto total de retos requerirá una respuesta bien planeada, integral y un nivel de cooperación y participación activas por parte de todos. Aunque los colaboradores estatales y federales pueden ayudar, el futuro del valle está en manos de sus residentes. Una conversación en todo el valle sobre los cambios que se avecinan puede ayudar a determinar cómo responder a los retos aquí resumidos y dar los siguientes pasos para crear un mejor futuro. Mucho está en juego en el valle. Y si no se actúa, los costes serán muy elevados. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 15 PUBLIC POLICY INSTITUTE OF CALIFORNIA Junta Directiva CENTRO PPIC PARA POLÍTICAS DEL AGUA Consejo Asesor PPIC.ORG/WATER Steven A. Merksamer, Chair Socio Principal Nielsen Merksamer Parrinello Gross & Leoni LLP Mark Baldassare Presidente y Director General Public Policy Institute of California Ruben Barrales Vicepresidente Sénior, Relaciones Externas Wells Fargo María Blanco Directora Ejecutiva University of California Immigrant Legal Services Center Louise Henry Bryson Presidente Emérito, Consejo de Adminsitración J. Paul Getty Trust A. Marisa Chun Asociada, McDermott Will & Emery LLP Chet Hewitt Presidente y Director General Sierra Health Foundation Phil Isenberg Expresidente Delta Stewardship Council Donna Lucas Directora General Lucas Public Affairs Mas Masumoto Autor y Agricultor Leon E. Panetta Presidente The Panetta Institute for Public Policy Gerald L. Parsky Presidente, Aurora Capital Group Kim Polese Presidente, ClearStreet, Inc. Gaddi H. Vasquez Vicepresidente Sénior, Asuntos de Gobierno Edison International Southern California Edison Celeste Cantú, Chair Water Education for Latino Leaders David Puglia, Vice Chair Western Growers Linda Rosenberg Ach The Rosenberg Ach Foundation Mark Baldassare Public Policy Institute of California Lauren B. Dachs S. D. Bechtel, Jr. Foundation Daniel M. Dooley New Current Water and Land, LLC Dan Dunmoyer California Building Industry Association Dave Eggerton Asociación de Agencias del Agua de California E. Joaquin Esquivel Comisión Estatal de Control de Recursos del Agua Debbie Franco Oficina del Gobernador para Planeación e Investigación Phil Isenberg Expresidente, Consejo de Administración del Delta Lester Snow Water Foundation Jay Ziegler The Nature Conservancy California Chapter Dee Zinke Distrito Metropolitano de Agua del Sur de California El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 16 El Public Policy Institute de California se dedica a informar y mejorar la política pública en California a través de investigación independiente, objetiva, y no partidaria. Public Policy Institute of California 500 Washington Street, Suite 600 San Francisco, CA 94111 T: 415.291.4400 F: 415.291.4401 PPIC.ORG/WATER PPIC Sacramento Center Senator Office Building 1121 L Street, Suite 801 Sacramento, CA 95814 T: 916.440.1120 F: 916.440.1121" } ["___content":protected]=> string(221) "

Water and the Future of the San Joaquin Valley: Overview (in Spanish)

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D. Bechtel, Jr. Foundation, TomKat Foundation, el Departamento de Agricultura de los EE.UU., la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU., y Water Foundation El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín RESUMEN © 2019 Public Policy Institute of California Este reporte fue extraído de Water and the Future of the San Joaquin Valley (2019), que incluye detalles completos acerca de los métodos, datos, y fuentes. Esta publicación fue desarrollada con el apoyo parcial del Acuerdo de Asistencia No.83586701 otorgado por la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. (EPA por sus siglas en inglés) al Public Policy Institute of California. No ha sido revisado formalmente por EPA. Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente aquellas de la agencia. EPA no respalda ningún producto o servicio comercial. Esta publicación fue desarrollada con el apoyo parcial del Departamento de Agricultura de los EE.UU.(USDA por sus siglas en inglés) bajo el Acuerdo Cooperativo OCE número 58-011-17004, Leveraging USDA programs to support sustainable groundwater management in the San Joaquin Valley, para el análisis detallado de los programas USDA presentados en el Anexo Técnico F del reporte principal. Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente aquellas del Departamento. PPIC es una organización pública sin fines de lucro. No asume ni toma posiciones sobre ninguna propuesta electoral ni sobre ninguna legislación local, estatal o federal, y no respalda, apoya ni se opone a ningún partido político o candidato para puestos públicos. Secciones cortas del texto, que no excedan tres párrafos, pueden ser citadas sin permiso escrito siempre y cuando se le dé reconocimiento completo a la fuente. Las publicaciones de investigación reflejan las opiniones de los autores y no necesariamente reflejan las opiniones de aquellos que financian la investigación o del personal, directivos, consejo asesor, o junta directiva del Public Policy Institute of California Introducción El Valle de San Joaquín—la región agrícola más extensa de California y un contribuyente importante en el suministro de alimentos del país—está en un momento de grandes cambios. El valle produce más de la mitad de los productos agrícolas del estado. La agricultura de regadío es la principal fuerza económica y el mayor usuario de agua. Al igual que muchas regiones predominantemente agrícolas, el valle afronta significativos retos socioeconómicos, incluyendo un alto índice de desempleo y focos de pobreza rural extrema. Estos problemas aumentan cuando se resiente la economía agrícola. El estrés en el sistema de recursos hídricos del valle está aumentando. Los suministros de agua local son limitados, especialmente en la mitad sur de la región. Para regar sus cultivos, muchos agricultores usan agua importada del norte de California a través del Delta de los ríos Sacramento y San Joaquín. Pero en muchos lugares los agricultores también han dependido del sobreuso de agua subterránea—bombeando agua subterránea a un ritmo más rápido del que ésta se vuelve a reponer. Sequías más graves, aumento en las regulaciones para la protección de especies de peces nativos en extinción, y mayor demanda de importaciones del Delta por parte del sur de California han agravado la escasez del agua superficial. Mientras que el sobreuso ha sido un reto durante muchas décadas, el ritmo de bombeo de agua subterránea se ha acelerado, especialmente durante la sequía del 2012–16 (Figura 1). FIGURA 1 El sobreuso de agua subterránea en el Valle de San Joaquín se ha acelerado en años recientes Hacer frente a las disminuciones de las reservas de agua subterránea a largo plazo y la adaptación a sequías cada vez más severas son pasos esenciales hacia un futuro más próspero. La disminución crónica en los niveles de agua subterránea está dejando sin suministro a pozos de agua potable y de riego, aumentando la cantidad de energía requerida para bombear agua, perjudicando los ecosistemas, y reduciendo las reservas para hacer frente a sequías futuras. También causa que el suelo se hunda (fenómeno llamado subsidiencia), afectando a importantes infraestructuras en la región, incluyendo canales que transportan agua a través del estado. Estos problemas estimularon la promulgación en el otoño del 2014 de la Ley de Administración Sustentable de Agua Subterránea (SGMA, por sus siglas en inglés), la cual requiere que que los usuarios locales de agua vuelvan PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 3 Datos Breves a usar el agua subterránea de una manera sustentable para principios de la década del 2040. Con el mayor sobreuso de Población (8 condados): > 4 millones agua subterránea en el estado, el valle es el epicentro para la Crecimiento proyectado: 1.4 millones de nuevos residentes para el 2040 Producto interno bruto (GDP) (2015): Aproximadamente $160 mil millones/año implementación de esta ley. SGMA tendrá un amplio impacto en la agricultura del valle en los próximos años—y muy posiblemente implique la reducción de la superficie dedicada a aprovechamientos agrícolas. Proporción de producción agrícola de California que se origina en el valle: > 50% Además de la escasez de agua, el valle debe responder a varios problemas de calidad del agua. La región concentra problemas Uso de la tierra en el suelo del valle (2014):  Tierras cultivables irrigadas: > 5 millones de acres  Ciudades y suburbios: > 500,000 acres  Espacio abierto y pastizales: > 3 millones de acres graves de fuentes de agua insalubres: Más de 100 comunidades rurales tienen agua del grifo contaminada. Por lo tanto, se requieren con urgencia soluciones para remediar la contaminación del agua para consumo humano. Y los agricultores del valle deben tener en cuenta nuevos requisitos para proteger la calidad del agua subterránea de la acumulación de nitrógeno y sales, junto con los requisitos de  Humedales administrados: 130,000 acres Uso neto de agua (1988–2017 promedio):  Total: 16.7 millones acres-pies (maf), de los cuales: – Tierras cultivables irrigadas: 87% – Ciudades: 3% – Pastizales y humedales: 10% SGMA para equilibrar los suministros y las demandas de agua. En estos tiempos cambiantes, la gestión de la tierra y del agua presentan retos complejos para la región. Actualmente, la mayor parte del suelo del valle se maneja para producción intensiva de cultivos y muchas especies nativas están disminuyendo. La gesión de las tierras y del agua está con frecuencia limitada por la protección de especies en extinción y las acciones requeridas para ayudar a que las especies se Estadísticas de agua subterránea: recuperen. Los suministros de agua para los ecosistemas de  Sobreuso neto (1988–2017 promedio): 1.8 maf agua dulce de la región se pueden distribuir de forma más eficiente y efectiva. Y para lograr un equilibrio de agua  Cuencas sujetas a SGMA: 15 subterránea los terrenos en barbecho deberán ser gestionados  Agencias de sustentabilidad del agua subterránea: > 120 cuidadosamente. Reducir el polvo y la maleza para proteger la calidad del aire y los terrenos agrícolas cercanos es imperativo. Al mismo tiempo, existe un potencial para usar los terrenos en barbecho con el fin de lograr otros beneficios, tales como la recarga de agua subterránea y mejora del suelo, y la mejora de los ecosistemas. Los agricultores y los residentes del valle tienen antecedentes de adaptarse creativamente a las dificultades y a las condiciones cambiantes. Aun y cuando hay grandes desafíos por delante, las soluciones están al alcance. Esto requerirá un gran incremento en la cooperación y la coordinación entre un creciente círculo de partes interesadas en la región, así como el apoyo estatal y federal. Buscar soluciones que resulten en múltiples beneficios aumentarán las posibilidades de éxito en general. La región entera, y California en su conjunto, pueden beneficiarse de enfoques rentables que apoyen la economía agrícola del valle a la vez que se mejora la salud pública y el medio ambiente natural. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 4 Equilibrando los Suministros y Demandas de Agua Para cerrar el déficit de agua subterránea, las agencias de sustentabilidad del agua subterránea (GSAs por sus siglas en inglés) en las cuencas sobreexplotadas tendrán que aumentar sus suministros, reducir sus demandas, o usar alguna combinación de estos dos enfoques. Se están considerando una variedad de opciones, pero es probable que no sean igualmente efectivas o prácticas. Nuestro análisis resalta los enfoques más prometedores. Ampliar los Suministros El desarrollo de nuevos suministros está limitado por una variedad de factores, incluyendo el costo. Encontramos que la mayoría de los agricultores del valle no están dispuestos a pagar más de $300–$500/acre-pie por nuevos suministros de agua a largo plazo. Las mejores opciones son:  Capturar más escorrentía local. Capturar y almacenar agua adicional proveniente de grandes tormentas tiene el mayor potencial. En particular, recargar el agua subterránea puede proporcionar nuevos y considerables suministros a un costo que los agricultores estarían dispuestos a pagar. La coordinación del manejo del almacenaje del agua de superficie y subterránea puede ayudar a incrementar la capacidad general de almacenar agua. Aunque la construcción de la propuesta Represa Temperance Flat también pudiera ayudar, parece que su costo sería mayor del que los agricultores estarían dispuestos a pagar.  Manejar el sistema de forma diferente para aumentar las importaciones de agua. Las grandes inversiones para aumentar las importaciones tienen un potencial limitado para ayudar a la agricultura del valle. La mayoría del agua de California WaterFix y la ampliación propuesta de algunas represas beneficiaría al Área de la Bahía y al sur de California. Estas opciones también son relativamente costosas para los agricultores del valle. Sin apoyo federal o estatal, ampliar la Represa Shasta—lo cual beneficiaría principalmente a los agricultores del valle—es probablemente también muy costoso. En vez de depender de dichos proyectos, establecer un manejo más coordinado de la red general del Valle Central de embalses de agua de superficie y subterránea parece ser una mejor opción. Esta estrategia aumentaría significativamente la capacidad, produciendo casi la mitad de agua nueva que construir una represa nueva en Temperance Flat, a un costo mucho más bajo.  Usar ahorro urbano para apoyar el crecimiento de la población. Nuevas leyes estatales requieren que las ciudades y los suburbios reduzcan el uso de agua por persona. Estos ahorros pueden apoyar el crecimiento de la población—reduciendo así la competencia con la agricultura del valle por los escasos suministros de agua. Sin embargo, los agricultores no deben esperar que ahorros significativos de agua urbana estén disponibles para la agricultura del valle. Gestionando la Demanda Los nuevos suministros de agua disponibles para la agricultura del valle pueden satisfacer sólo cerca de la cuarta parte del desequilibrio regional a largo plazo de agua subterránea. En 1.8 millones de acre-pies por año, ese déficit es sustancial. Esto significa que las reducciones en el uso de agua para agricultura tendrán que cubrir la mayoría del déficit de agua subterránea. Las mejores opciones son:  Reducir el uso de agua para la agricultura. El cambio a cultivos que usan menos agua y barbechar los terrenos de cultivo son las mejores formas de reducir el uso de agua. En contraste, mayor eficiencia en la irrigación (e.g., cambiar de riego por inundación a riego localizado) generalmente reduce la cantidad de agua que se aplica a la tierra, pero no el uso general de agua. Esto es porque la mayoría de agua de irrigación que no es consumida por las plantas regresa a los ríos o recarga los acuíferos—donde puede ser usada nuevamente. Inversiones en eficiencia en la irrigación seguirán siendo valiosas por otras razones— incluyendo la protección de la calidad del agua. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 5  Ampliar los intercambios de derechos de agua. Al darle a los agricultores mayor flexibilidad, los intercambios de derechos de agua pueden reducir los costos de transición hacia el uso sustentable de agua subterránea. Si los agricultores no tienen flexibilidad para intercambiar derechos de agua o adaptar las opciones de cultivos, acabar con la sobreexplotación de los acuíferos sin nuevos suministros requiere barbechar 780,000 acres y causaría pérdidas de aproximadamente $3,500 millones al año. En un caso más probable en que los agricultores puedan escoger sus cultivos con mayor flexibilidad y intercambiar el agua superficial y subterránea sólo dentro de las cuencas locales de agua subterránea, el acabar con el sobreuso sin nuevos suministros de agua requiere barbechar 750,000 acres y causaría pérdidas de aproximadamente $2,000 millones al año. Cuando el intercambio de derechos superficiales de agua se extiende a nivel del valle, los agricutores en el sur comprarían algo de agua del norte, donde es más abundante (Figura 2). Esto reduciría aún más la necesidad de barbechar los cultivos más rentables de frutas, nueces, y vegetales. El resultado neto sería pérdidas mucho más bajas de ingresos por cosechas. En general, la disminución del Producto Interno Bruto (GDP, por sus siglas en inglés) y el empleo sería cerca de una tercera parte más baja con cuando los intercambios de derechos de agua son a nivel del valle que cuando son sólo a nivel de cuenca local. FIGURA 2 Los intercambios de agua superficial en el valle reducirían los recortes en agua subterránea en el sur del valle NOTAS: Puesto que los agricultores deben aplicar más agua de irrigación a sus campos que la cantidad que consumen sus cultivos, el acabar con el sobreuso a largo plazo de 1.8 maf/año requerirá un recorte de bombeo de 2.5 maf/año. El recorte de agua subregional subterránea con uso inflexible de agua sería igual que con comercialización de agua local. El Portafolio Óptimo Un enfoque basado en un portafolio para equilibrar los suministros y demandas de agua—combinando estrategias rentables de suministro y comercialización de agua para ayudar a los agricultores a gestionar las demandas—es lo más prometedor. Este enfoque combinado disminuiría la necesidad de barbechar terrenos en más de una cuarta parte, de 750,000 acres a 535,000 acres. Las pérdidas en el GDP anual regional en cultivos y actividades relacionadas (lácteos, carne, y procesamiento de alimentos) disminuirían—de $2,100 a $1,300 millones (37% más PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 6 bajo). Las pérdidas anuales de empleos también disminuirían— de 21,000 a 13,000 (40% más bajo). Con este portafolio, el GDP y las pérdidas de empleos equivalen aproximadamente el 4 por ciento de la economía agrícola actual, y menos del 1 por ciento de la economía regional total. Acciones Prioritarias Evaluar las necesidades de infraestructura y modernizar las operaciones. Ampliar la infraestructura local y regional para el transporte de agua podría ser necesario para facilitar la recarga y aprovechar al máximo las oportunidades de intercambio de agua. La subsidiencia—hundimiento de los terrenos—por exceso de bombeo de agua subterránea ha reducido la capacidad de dos de las principales arterias de transporte de agua en el valle: el Canal Friant-Kern y el Acueducto de California. Estas reducciones limitan la capacidad de mover agua de la parte norte más húmeda al sur más seco. Inversiones en una nueva conducción este-oeste del tipo del Canal Cross Valley del Condado de Kern, podrían también estar justificadas. También existe la necesidad de reconsiderar las operaciones de infraestructura para maximizar el potencial de almacenamiento de agua superficial y subterránea. El análisis de nuevas oportunidades de embalses superficiales debe ser considerado en este contexto. Las operaciones de represas se deben actualizar para trabajar con tecnología avanzada de pronósticos meteorológicos y que pueden tomar en cuenta el clima cambiante. Las agencias estatales y federales serán colaboradores esenciales en estos esfuerzos, pero las entidades regionales y locales que poseen y operan infraestructura de almacenamiento y transporte deberían jugar un papel importante en la evaluación de los problemas y del potencial de la capacidad del sistema. Incentivar la recarga en los terrenos agrícolas. Una de las formas menos costosas para ampliar la recarga es esparciendo agua en terrenos adecuados cuando existe un exceso de caudal en los ríos y arroyos. Esta estrategia tiene gran potencial, pero aún está en la etapa inicial de adopción. También se podría incentivar a los agricultores para recargar en sus tierras a cambio de un “crédito SGMA”—por ejemplo, la capacidad de bombear en el futuro algo de esta agua recargada. Las GSAs deberían desarrollar sistemas crediticios en agua o en dinero. Esta acción requerirá el establecimiento de sistemas más formales, estandarizados de contabilidad del agua y de presupuestos de agua subterránea. Desarrollar reglas de intercambios de derechos de agua locales. Los distritos locales de agua y las GSAs tendrán que desarrollar una cultura de comercialización sana, con reglas que garanticen transparencia e imparcialidad. Para la comercialización de agua subterránea local dentro de las cuencas—una nueva oportunidad con SGMA—una contabilidad formal y asignaciones de agua subterránea para usuarios individuales serán también esenciales. Clarificar cuánta agua hay disponible para recarga. La Comisión Estatal del Agua debería desarrollar un proceso simple, rápido para permitirle a los usuarios de agua capturar agua superficial durante épocas de crecidas cuando existe disponibilidad. Más allá de los aspectos legales de crear nuevos derechos para agua de recarga, el estado debe también desarrollar una forma simple, rápida para determinar el momento en que el caudal de los ríos locales exceda el agua requerida para el medio ambiente y los usuarios río abajo. Facilitar las aprobaciones para proyectos de intercambio y bancos de agua. Las limitaciones en la infraestructura de transporte se ven agravadas por dificultades para obtener los permisos estatales y federales para la intercambios de agua de superficie y los bancos de agua subterránea. Aunque es importante garantizar que la comercialización y el almacenaje de agua en los acuíferos no perjudiquen a otros usuarios de agua o al medio ambiente, es difícil recibir aprobaciones para estas actividades en forma oportuna. Se necesitan nuevos enfoques administrativos para simplificar el proceso de aprobación—tales como revisiones programáticas ambientales y preaprobaciones para algunos tipos de intercambios. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 7 Coordinar para maximizar beneficios. Para obtener los mayores beneficios de la recarga, la comercialización, y otras herramientas, las entidades locales tendrán que colaborar tanto a nivel interno en cada cuenca, como entre las diferentes cuencas. Esto requerirá superar la fragmentación: el valle tiene actualmente más de 120 GSAs para sus 15 cuencas de agua subterránea. Los esfuerzos conjuntos para almacenar agua subterránea con otras partes interesadas permitirán que la recarga ocurra en las áreas más adecuadas y podría ayudar a distritos con condiciones deficientes de recarga a equilibrar sus cuentas de agua subterránea. El proceso generalmente requiere que las partes interesadas tengan una conexión física a través de un acuífero o transporte compartido. Haciendo Frente a los Retos de Calidad del Agua Subterránea La mala calidad del agua subterránea afecta los suministros de agua potable en comunidades rurales desfavorecidas, reduce la prosperidad a largo plazo, y degrada los ecosistemas. California ha sido líder a nivel nacional en el intento de hacerle frente a estos problemas, con un conjunto de nuevas regulaciones adoptadas durante la década pasada. SGMA también requiere que las GSAs protejan la calidad del agua al mismo tiempo que equilibran los suministros y demandas de agua subterránea. Los interesados tendrán que manejar conjuntamente la cantidad y la calidad del agua para aprovechar las sinergias y evitar consecuencias imprevistas. La coordinación será complicada porque los diferentes programas son realizados por numerosas entidades locales y regionales cuyas líneas de responsabilidad y fronteras geográficas no están claramente alineadas. Suministrando Agua Segura y Confiable Dato Breve Los contaminantes comunes del agua potable en el valle incluyen nitrato— proveniente principalmente de la agricultura —y El valle tiene más de la mitad de todos los sistemas públicos de agua en California que no cumplen los requisitos de calidad del agua, aunque sólo tiene el 10% de la población del estado. muchos otros contaminantes—tales como arsénico, el cual ocurre en forma natural. Las comunidades más grandes han logrado en su mayoría suministrar agua segura para beber. Pero muchas comunidades rurales pequeñas y desfavorecidas no tienen la capacidad financiera, técnica, y administrativa para hacerle frente a los problemas de calidad del agua. Las soluciones— especialmente el tratamiento—son usualmente muy costosas para las comunidades más pequeñas. Algunos de los residentes del valle que dependen de pozos domésticos o comunitarios poco profundos también sufren escasez de agua potable, debido a que estos pozos son propensos a agotarse al declinar los niveles de agua subterránea. El problema es peor durante sequías, cuando los agricultores bombean más agua subterránea. Acciones prioritarias Apoyar soluciones para la crisis del agua no potable. Ofrecer economías de escala a pequeños sistemas de agua muestra el mayor potencial. Esto incluye la consolidación con sistemas más grandes—o hacer otros acuerdos institucionales para agregar sistemas más pequeños y promover el intercambio de recursos técnicos, financieros, y administrativos. Nuevas regulaciones requerirán que las actividades agrícolas y urbanas que realizan vertidos suministren soluciones de agua potable a las áreas más afectadas por el nitrato. Los condados, los sistemas PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 8 urbanos de agua, y las organizaciones no lucrativas locales también tendrán que colaborar con las comunidades rurales afectadas y contribuir con conocimientos técnicos y administrativos. Mitigar pozos secos. Para aliviar las dificultades en la economía regional, la mayoría de GSAs probablemente implementarán SGMA mediante reducciones graduales en el exceso de bombeo hasta el 2040. Como resultado, es probable que sigan disminuyendo los niveles de aguas subterráneas. Reglas flexibles que permitan más bombeo durante sequías podrían también beneficiar la economía regional, pero causarían que los niveles de agua subterránea disminuyan aún más. Las comunidades rurales con pozos de poca profundidad y viviendas con pozos domésticos serán las más afectadas. Las GSAs deberían desarrollar planes para anticipar estos problemas, mapear pozos con mayor probabilidad de ser afectados, y emplear estrategias para garantizar que las comunidades rurales no pierdan el suministro de agua potable. Las agencias estatales y de los condados deberían apoyar este esfuerzo de planificación. Garantizar financiación para agua potable. Existen fondos disponibles para inversiones de capital por parte de varios programas estatales y federales. Pero un reto clave para las comunidades que no tienen agua potable es la falta de financiación para apoyar las operaciones en curso y el mantenimiento de sus sistemas de agua, especialmente cuando estas necesitan nuevas plantas de tratamiento. Varios proyectos de ley han sido propuestos en la legislatura de California para cerrar esta brecha, pero aún no se ha logrado una solución duradera. Es necesario el liderazgo estatal para establecer una fuente de financiación confiable. Gestionando los Contaminantes Prolongados La contaminación proveniente del nitrato y las sales es un gran reto para el valle. El nitrato en el agua potable es una gran preocupación para la salud pública, y la productividad agrícola está amenazada por la acumulación de sales en el agua subterránea y los suelos. Sin embargo, el manejo de estos contaminantes es costoso. Se debe encontrar un balance entre proteger los recursos del agua y la tierra a largo plazo y mantener la viabilidad de la producción agrícola en el presente, al mismo tiempo en que se garantizan soluciones para asegurar que haya agua potable segura. Nitrato: La calidad del agua potable está especialmente amenazada por el nitrato, que proviene principalmente de décadas de fertilización de los terrenos de cultivo con fertilizantes inorgánicos de nitrógeno y estiércol de vacas Dato Breve lecheras. Los cambios en las prácticas de agricultura pueden reducir la contribución permanente (carga) de nitrógeno a los Los terrenos para lecherías representan sólo el 6% de las tierras del valle, pero el 88% de las tierras con la mayor contribución de nitrógeno al agua subterránea. suelos y al agua subterránea. Pero esto casi nunca limpia los pozos contaminados actuales, ya que la mayoría de la contaminación actual por nitrato es un legado de actividad agrícola anterior. El problema central de la política pública es equilibrar los costos y los beneficios al reducir mayor degradación. Para los cultivos que abastecen a las lecheras—que utilizan gran volumen de estiércol, especialmente en el cultivo del maiz—las soluciones han sido difíciles y costosas (Figura 3). Si los costos de prevención de contaminación son mayores que los beneficios sociales generales, los reguladores tienen cierta flexibilidad para permitir prácticas que continúen degradando la calidad del agua. En esta región agrícola podría ser preferible continuar aspirando a limitar nuevas cargas de nitrógeno al mismo tiempo que se garantizan soluciones de agua potable segura a través de otros caminos, incluyendo tratamiento o buscando fuentes alternativas de agua. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 9 FIGURA 3 La carga de nitrógeno es particularmente alta en terrenos de cultivo fertilizados con estiércol de vacas lecheras NOTA: El Valle de San Joaquín es la parte sur del Valle Central, incluyendo las regiones hidrológicas del Río San Joaquín y el Lago Tulare. Sales: Los agricultores y los reguladores también deben encontrar un equilibrio entre manejar las sales en el agua subterránea y los suelos, las cuales provienen de una variedad de fuentes, incluyendo importaciones de agua del Delta relativamente salinas. Las sales reducen el rendimiento de los cultivos y pueden resultar al final en tierra inadecuada para la agricultura. Enfoques rentables son claves. Un conjunto de soluciones incluye adaptar la actividad agrícola a los aumentos en acumulación de sales en el agua subterránea y los suelos (e.g., adoptar prácticas agrícolas Dato Breve que reduzcan el daño a los cultivos, tolerando reducciones constantes en el rendimiento de los cultivos y opción en áreas de alta salinidad, y retirar de uso a algunas tierras). Otro conjunto de soluciones incluye hacer inversiones para reducir la acumulación de sal (e.g., reducir las importaciones de sal, Cerca de 250,000 acres de tierra agrícola en el valle ha sido retirada debido a la acumulación salina en los suelos, y otros 1.5 millones de acres se consideran deteriorados por la sal. confiscar las sales en ciertas partes del valle, o exportarlas fuera del valle a través de costosa desalinización y drenaje). Ambos enfoques reducen la rentabilidad de la agricultura. Debido a los altos costos de remover la sal del valle, acciones de adaptación—incluyendo el eventual retiro de las tierras deterioradas por la sal—pueden ser la opción preferida para muchos agricultores. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 10 Gestión Orientada a la Calidad y la Cantidad El manejo de la calidad y cantidad del agua puede converger, pero también puede entrar en conflicto. Un ejemplo de posible sinergia es dejar inactiva la tierra para logar el balance del agua subterránea, lo cual puede ayudar a manejar las tierras afectadas por la sal. La herramienta con el mayor potencial para aumentar los suministros de agua—la recarga de acuíferos—presenta algunos conflictos con las metas de calidad del agua si no se maneja adecuadamente. Bajo ciertas condiciones, la recarga puede acelerar la migración de químicos en el suelo (especialmente nitrato) afectando la calidad del agua potable, al menos por un tiempo. Sin embargo recargar con agua de alta calidad—con caudales de crecidas de los ríos de la Sierra—también ofrece posibilidades para mejorar la calidad del agua subterránea. Un enfoque efectivo de recarga, por lo tanto, no sólo debe identificar las tierras más adecuadas para recarga pero también considerar otros factores que pudieran afectar la calidad del agua. Dato Breve Cerca de la mitad de la tierra agrícola del valle es apropiada para recarga directa. Cerca de una carta parte de terrenos adecuados están sembrados con “cultivos limpios” que usan poco o ningún fertilizando de nitrógeno. La otra mitad de los terrenos apropiados requieren manejo cuidadoso de fertilizante. Acciones Prioritarias Coordinar el manejo de calidad y cantidad de agua. Para evitar perjudicar la calidad del agua, las GSAs deben consultar con varias entidades responsables por la calidad del agua subterránea. La coordinación temprana con asociados claves podría ayudar a que las GSAs desarrollen proyectos de recarga que reduzcan el daño—y aún mejorar la calidad del agua cerca de comunidades locales vulnerables. También existe la posibilidad de coordinar la inactividad de tierras para reducir el uso de agua y para manejar la salinidad. Implementar nuevas tecnologías para manejar los contaminantes, especialmente para las industrias lecheras. La agricultura del valle necesitará mejoras constantes en tecnologías y prácticas para manejar el nitrógeno y las sales. La industria de lecherías—un gran sector económico—enfrenta grandes retos en el manejo de estiércol, el cual causa contaminación del aire y emisiones de gases de efecto invernadero además de nitrato en el agua subterránea. La industria de lecherías del valle produce suficiente estiércol para fertilizar una proporción significativa de las tierras de cultivo del estado, pero el estiércol es pesado para transportar y difícil de aplicar con precisión. Se requieren avances para desarrollar productos seguros, rentables, basados en estiércol que pueden ser comercializados a otras granjas. Ofrecer flexibilidad regulatoria. Para facilitar la recarga y mantener la viabilidad de la agricultura del valle, los reguladores estatales y federales de la calidad del agua deben permitir cierta carga constante de nitrógeno y sal siempre y cuando los impactos en los suministros de agua potable en comunidades rurales sean mitigados. Este enfoque es consistente con el nuevo plan de regulaciones regional. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 11 Fomentando las Transiciones Beneficiosas de Agua y Usos del Suelo Hacerle frente de manera efectiva a la escasez de agua y los cambios resultantes en los usos del suelo en el Valle de San Joaquín ofrece oportunidades de hacer buen uso de las tierras que dejarán de aprovecharse agrícolamente—y obtener el mayor beneficio posible de los limitados recursos de agua. Enfoques orientados a la gestión de agua con múltiples beneficios pueden aumentar la recarga de agua subterránea y mejorar la calidad del aire y del agua. También pueden promover suelos saludables, nuevas oportunidades recreativas, protección adicional contra inundaciones, mejorar hábitats, y nuevas fuentes de ingresos para los propietarios privados de tierras que participan en el manejo orientado a la conservación. Un enfoque llamado “ecología de reconciliación” ofrece oportunidades para mejorar el medio ambiente natural a la vez que maneja los cambios que afectarán al valle. En vez de enfocarse exclusivamente en proteger o restaurar áreas naturales, la ecología de reconciliación enfatiza estrategias que aumentan el valor del hábitat para plantas nativas y animales que viven fuera de las áreas tradicionalmente protegidas. También es prometedor para reducir conflictos por el Dato Breve uso del agua y de la tierra para ecosistemas y especies. Adoptar este enfoque requerirá que las partes interesadas en el valle participen en una planeación más amplia y más integral El Valle de San Joaquín tiene una de las mayores concentraciones de especies en peligro de extinción de los EE.UU. que no se ha visto antes. Posibles Usos de la Tierra Inactiva Aún con inversiones en nuevos suministros de agua, lograr la sustentabilidad del agua subterránea requerirá retirar de producción más de medio millón de acres de tierra de cultivo con irrigación. Por diseño, estas tierras tendrán poco o ningún uso continuo de agua. Los posibles usos de la tierra previstos bajo el actual proceso de planeación incluyen energía solar y restauración con múltiples beneficios de algunos ecosistemas ribereños, humedales, y ecosistemas de desiertos. Pero aún si estas metas relativamente ambiciosas se logran durante las próximas dos décadas, esto sólo representa una tercera parte de toda la tierra que posiblemente se deje sin cultivar (Figura 4). Manejar con éxito esta transición requerirá ampliar el esfuerzo de planeación para identificar estrategias que puedan producir los mayores beneficios para toda la tierra inactiva. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 12 FIGURA 4 La tierra que es retirada de producción excederá considerablemente la superficie considerada en los procesos actuales de planeación. Los siguientes son nuestras estimaciones aproximadas para posibles usos de las tierras inactivas:  Ampliar la energía solar. Posiblemente hasta 50,000 acres en el Valle de San Joaquín podrían ser usados para desarrollo solar, dado el nuevo compromiso del estado de suministrar toda la electricidad de fuentes libres de carbono para el 2045. Sin embargo, no todo el desarrollo solar ocurrirá en terrenos de cultivo inactivos; algunos posiblemente usarán pastizales sin irrigar. La energía solar representa una de las pocas opciones para generar ingresos no agrícolas significativos en tierras retiradas para ahorrar agua. Esfuerzos recientes muestran que también es posible manejar estas tierras ecológicamente favorables a la vida silvestre.  Reducir el riesgo de inundaciones y ampliar los corredores ribereños y llanuras inundables. Algunas tierras retiradas—posiblemente 20,000 acres—podrían ser apropiadas para proyectos con múltiples beneficios que cumplan esas metas. Estas tierras serían intensamente manejadas para restaurar el hábitat para peces y vida silvestre, similar a las actuales llanuras inundables restauradas a lo largo del río San Joaquín.  Crear humedales intermitentes. Se están realizando esfuerzos para mejorar la seguridad del suministro de agua para los humedales administrados del valle, pero es poco probable que su área aumente significativamente. Sin embargo, existen oportunidades para aumentar las áreas dedicadas a recarga, similar al Banco de Agua de Kern, el cual también sirve como humedal intermitente— posiblemente 20,000 acres. A diferencia de la recarga en tierra agrícola activa, las áreas dedicadas a recarga reducen el uso de agua para agricultura.  Recuperar el desierto de San Joaquín. El plan de recuperación para este ecosistema único prevé hasta 80,000 acres para hábitat de manejo intensivo. Esta cantidad permitiría la persistencia, si bien también la recuperación, de especies desérticas en peligro de extinción. El plan es ambicioso; hasta la fecha, solo pequeños pedazos de este hábitat han sido restaurados.  Manejar otros terrenos inactivos. La mayoría de tierra restante (365,000 acres o más) excede el alcance de estos planes de energía y restauración de hábitat. Parte de esta superficie podría dar cabida a nuevas viviendas o desarrollos industriales—si dependen del ahorro urbano para cumplir con sus necesidades de agua. Pero mucho podría dejarse inactivo con poca consideración a posibles beneficios o impactos para el valle, creando problemas con polvo, maleza, y plagas. La planificación proactiva podría reducir los impactos negativos y brindar beneficios para la salud del suelo y el almacenaje de carbono, así como hábitat si las tierras se manejan como un sistema de corredores de vida silvestre. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 13 Esta mezcla de usos futuros de la tierra no será fácil de conseguir. La configuración del paisaje—y los beneficios de las tierras inactivas—dependerán de cómo y dónde se retiren las tierras. También habrá que tomar decisiones entre retirar permanentemente terrenos de cultivo o barbechar los terrenos en rotación por periodos más cortos. De cualquier manera, lograr múltiples beneficios para estas tierras—en términos de almacenaje de agua, salud pública, y el medio ambiente natural—dependerá del nivel de administración y coordinación. Reducir los costos de administración será importante, considerando la escala de este esfuerzo y los limitados recursos disponibles. Los costos de administración de la tierra posiblemente aumentarán con enfoques orientados hacia la conservación, incluyendo aquellos que mejoran la salud del suelo o que se enfocan a la restauración de especies nativas. Pero al ofrecer una variedad de beneficios, los enfoques orientados a la conservación también pueden incrementar los ingresos provenientes de varios programas de administración de recursos. La administración del agua del valle y los recursos de la tierra para beneficiar a la gente y a la naturaleza no tendrá que partir de cero. Pero hacer que funcione bien requerirá nuevas formas de pensar, la aplicación creativa de las herramientas existentes, y algunos cambios regulatorios. Acciones Prioritarias Desarrollar un plan integral de usos del suelo. Será esencial un esfuerzo para muchas decisiones claves sobre el uso de la tierra, un esfuerzo más amplio de planeación del que actualmente existe. Esto significará involucrar a los departamentos de planeación de las ciudades y condados, GSAs, agricultores, negocios y grupos comunitarios, organizaciones ambientales sin fines de lucro, y reguladores. La planeación coordinada a múltiples niveles—cuencas de agua subterránea, condados, y la región—será crítica para la protección de tierras aptas para recarga y considerar qué tierras pueden proteger mejor la calidad del agua subterránea. Y debido a que la mayoría de los procesos ecológicos operan a escala regional, las decisiones de restauración se toman mejor a nivel regional. Recomendamos la creación de una autoridad que incluya a múltiples condados que abarque toda la región y reciba financiación de fuentes estatales y locales para sus actividades. Planear y manejar el agua para los ecosistemas en forma distinta. Se necesita también planeación regional a nivel de cuencas para manejar más eficiente y efectivamente el agua escasa para los ecosistemas de agua dulce del valle. Otorgar a los ecosistemas un presupuesto de agua que sea manejado como un derecho de agua es un enfoque promisorio. El agua en este presupuesto podría ser manejada, almacenada, y negociada en forma flexible. Esto permitiría a los administradores del medio ambiente prepararse para una sequía y tener activos para responder. Los humedales del valle manejados—que tienen una asignación de agua—ofrecen un prototipo para este enfoque. Acuerdos negociados que involucren a múltiples partes interesadas pueden ser una buena forma de desarrollar e implementar este enfoque para los ríos locales y el Delta; sacando partido del potencial para soluciones creativas que van más allá de los requisitos de las agencias reguladoras. Aumentar la flexibilidad regulatoria. Para promover el manejo creativo y favorable de las transiciones en el uso del agua y la tierra, las partes necesitan más flexibilidad para el diseño e implementación de proyectos. Las agencias estatales y federales deberían de fomentar la adopción de procesos amplios de planeación tales como planes de conservación de hábitat, facilitar el proceso de permisos para restauración, relajar las restricciones para el retiro de tierras agrícolas óptimas, y promover el uso de “acuerdos safe harbor” para proteger a los agricultores participantes en el manejo del hábitat de sanciones regulatorias si sus tierras inactivas atraen especies en peligro de extinción. Ofrecer incentivos y financiación. Una serie de fuentes de financiación podrían ser usadas para apoyar los esfuerzos de conservación de tierras y agua, incluyendo tarifas al agua, tierra, y uso de energía, así como también subsidios federales y estatales y créditos fiscales. La nueva ley agrícola federal tiene gran potencial a este PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 14 respecto. Proponemos el desarrollo de una nueva colaboración estatal-federal para financiar el retiro y restauración de terrenos. Dichos programas pueden ofrecer a los agricultores incentivos financieros para participar en esfuerzos coordinados. Otros incentivos locales—tales como mantener el crédito de agua asociado con la tierra—también serán importantes para muchos agricultores. Ampliar la asistencia técnica y el apoyo a la investigación. Existen muchas preguntas abiertas sobre la restauración en la escala prevista bajo SGMA. La asistencia técnica por parte de agentes externos honestos tales como distritos de conservación de recursos, entidades ambientales sin fines de lucro, y asesores estatales y federales pudieran ser invaluables—pero actualmente no se cuenta con fondos suficientes. Los gobiernos estatal y federal deberían también apoyar la investigación sobre temas importantes para guiar la conservación y el manejo de los terrenos inactivos. Manejando el Cambio para un Valle Próspero y Saludable Los agricultores y los residentes del Valle de San Joaquín han demostrado en el pasado la capacidad y la voluntad para innovar y adaptarse a condiciones cambiantes. El reto actual es encontrar formas prácticas para afrontar los problemas de escasez de agua y mejorar la calidad para proteger la salud pública, manteniendo la prosperidad económica, y mejorando el medio ambiente natural. La economía local ha sido profundamente dependiente de la agricultura de regadío por más de un siglo. Para continuar por un camino próspero para el siguiente siglo se requerirá equilibrar las cuentas de agua subterránea, responder a las preocupaciones sobre calidad del agua, y aprovechar las oportunidades para obtener múltiples beneficios para las personas y la naturaleza aprovechando al máximo los limitados recursos hídricos y las tierras que dejen de ser cultivadas. Posiblemente uno los mayores retos de la región es el desarrollo de nuevos enfoques cooperativos para aprovechar estas oportunidades. Las soluciones a los problemas del valle no encajan claramente en los límites políticos e institucionales tradicionales. Los problemas son complejos, y muchos participantes tendrán que involucrarse en las soluciones. Abordar el conjunto total de retos requerirá una respuesta bien planeada, integral y un nivel de cooperación y participación activas por parte de todos. Aunque los colaboradores estatales y federales pueden ayudar, el futuro del valle está en manos de sus residentes. Una conversación en todo el valle sobre los cambios que se avecinan puede ayudar a determinar cómo responder a los retos aquí resumidos y dar los siguientes pasos para crear un mejor futuro. Mucho está en juego en el valle. Y si no se actúa, los costes serán muy elevados. PPIC.ORG/WATER El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 15 PUBLIC POLICY INSTITUTE OF CALIFORNIA Junta Directiva CENTRO PPIC PARA POLÍTICAS DEL AGUA Consejo Asesor PPIC.ORG/WATER Steven A. Merksamer, Chair Socio Principal Nielsen Merksamer Parrinello Gross & Leoni LLP Mark Baldassare Presidente y Director General Public Policy Institute of California Ruben Barrales Vicepresidente Sénior, Relaciones Externas Wells Fargo María Blanco Directora Ejecutiva University of California Immigrant Legal Services Center Louise Henry Bryson Presidente Emérito, Consejo de Adminsitración J. Paul Getty Trust A. Marisa Chun Asociada, McDermott Will & Emery LLP Chet Hewitt Presidente y Director General Sierra Health Foundation Phil Isenberg Expresidente Delta Stewardship Council Donna Lucas Directora General Lucas Public Affairs Mas Masumoto Autor y Agricultor Leon E. Panetta Presidente The Panetta Institute for Public Policy Gerald L. Parsky Presidente, Aurora Capital Group Kim Polese Presidente, ClearStreet, Inc. Gaddi H. Vasquez Vicepresidente Sénior, Asuntos de Gobierno Edison International Southern California Edison Celeste Cantú, Chair Water Education for Latino Leaders David Puglia, Vice Chair Western Growers Linda Rosenberg Ach The Rosenberg Ach Foundation Mark Baldassare Public Policy Institute of California Lauren B. Dachs S. D. Bechtel, Jr. Foundation Daniel M. Dooley New Current Water and Land, LLC Dan Dunmoyer California Building Industry Association Dave Eggerton Asociación de Agencias del Agua de California E. Joaquin Esquivel Comisión Estatal de Control de Recursos del Agua Debbie Franco Oficina del Gobernador para Planeación e Investigación Phil Isenberg Expresidente, Consejo de Administración del Delta Lester Snow Water Foundation Jay Ziegler The Nature Conservancy California Chapter Dee Zinke Distrito Metropolitano de Agua del Sur de California El Agua y el Futuro del Valle de San Joaquín: Resumen 16 El Public Policy Institute de California se dedica a informar y mejorar la política pública en California a través de investigación independiente, objetiva, y no partidaria. Public Policy Institute of California 500 Washington Street, Suite 600 San Francisco, CA 94111 T: 415.291.4400 F: 415.291.4401 PPIC.ORG/WATER PPIC Sacramento Center Senator Office Building 1121 L Street, Suite 801 Sacramento, CA 95814 T: 916.440.1120 F: 916.440.1121" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2019-02-21 04:43:27" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(66) "water-and-the-future-of-the-san-joaquin-valley-overview-in-spanish" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2019-02-20 20:43:51" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2019-02-21 04:43:51" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["guid"]=> string(110) "https://www.ppic.org/wp-content/uploads/water-and-the-future-of-the-san-joaquin-valley-overview-in-spanish.pdf" ["menu_order"]=> int(0) ["post_mime_type"]=> string(15) "application/pdf" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" ["status"]=> string(7) "inherit" ["attachment_authors"]=> bool(false) }